El inglés y sus aplicaciones en el sector farmacéutico

Saber inglés propicia una gran cantidad de ventajas en casi todos los oficios y profesiones que podamos imaginar. Dentro del ámbito de la salud, y más precisamente en el sector farmacéutico, esto se hace visible de muchas formas. En definitiva, saber inglés equivale a utilizar una herramienta sumamente poderosa para estar un paso por delante de la competencia, ya que nos permite obtener información de forma más rápida y directa.

Hoy en día muchas farmacias cuentan con laboratorio propio (como puede verse en el ejemplo de Farmacia Técnica), lo cual equivale a que pueden realizar recetas magistrales y otros preparados diseñados específicamente por un profesional de la medicina. En este contexto los errores sencillamente no se admiten, así también como déficit en los niveles de actualización que constantemente recaen sobre este sector.

Papers, recomendaciones de las distintas organizaciones internacionales dedicadas a la salud, informes provenientes de los laboratorios más importantes del mundo, todo eso forma parte de la vida del profesional de la medicina y la farmacéutica, y en muchos casos esa información está disponible en inglés mucho antes de que se distribuyan sus respectivas traducciones al español.

Esto quiere decir que, al saber inglés, el profesional puede informarse de manera prácticamente inmediata sobre cuestiones que, de otro modo, habría desconocido hasta que se realicen las traducciones correspondientes. Recordemos que los avances y recomendaciones emitidas por los organismos internacionales pueden cambiar de forma radical la manera en la que vemos y utilizamos determinadas drogas y componentes.

Para los que quieran estudiar un poco más en profundidad la enorme complejidad que hoy en día poseen los trabajos de laboratorio en farmacias especializadas, por ejemplo, aquellas que efectúan preparados magistrales en sus propias instalaciones, pueden hacer clic aquí.

Volviendo al tema principal de este artículo, el inglés sigue siendo el gran idioma internacional de la medicina, y como tal debería ser asumido por los profesionales que se desarrollan en el sector de la salud, independientemente de la rama a la cual pertenezcan. Saber inglés no solo le permite al profesional estar al día con todos los avances, técnicas y recomendaciones, sino también delante de sus colegas en un ámbito realmente competitivo y donde es muy difícil avanzar con paso firme.

Sin embargo, nuestra recomendación no es llevar las cosas demasiado lejos, al punto de que usted deba cursar un traductorado técnico, sino más bien obtener los conocimientos necesarios para recibir, precisamente, la última información que influya sobre el ámbito de la salud en la cual se desarrolle profesionalmente.

Esto se logra con algo de esfuerzo, mucha voluntad, y profesionales en inglés que sepan trabajar específicamente sobre sus necesidades. Por suerte, en la actualidad hay excelentes institutos, y con horarios muy flexibles, que pueden asesorarlo de acuerdo a su caso en particular.

Todavía, es cierto, existe cierto margen de acción para aquellos profesionales que no saben inglés, pero también es verdad que ese margen se achica cada vez más con el transcurso de los años, y por eso es tan importante que todos los especialistas de todos los sectores estén preparados para los tiempos que se aproximan.