Consejos para elegir una profesora de inglés

Perfecto. Ya decidiste prepararte a conciencia para tus exámenes pero primero necesitás elegir una excelente profesora de inglés. Si no sabés cómo encontrarla acá te dejamos algunos consejos.

Todo buen profesor de inglés debe tener tres características esenciales:

  • Formación.
  • Vocación.
  • Capacidad.

La formación tiene que ver con su propio nivel de conocimientos. La vocación es necesaria para que ese saber no se estanque y busque mejorar y actualizarse constantemente. La capacidad podría medirse en su tasa de aciertos, es decir, en su forma de enseñar y trasmitir sus conocimientos con gran fluidez.

Por cierto, de estas tres cualidades sólo la primera es verificable a través de un currículum; el resto se reconoce en una segunda fase. Por eso es importante que en la primera entrevista con tu profesora estés seguro de que existe cierta química y entendimiento entre ambos.

Para evitar una irreparable pérdida de tiempo es importante que fijes objetivos claros con tu profesora; por ejemplo, el tipo de inglés que necesitas aprender o perfeccionar, para qué lo haces y el tiempo que estás dispuesto a dedicarle. Todo esto es vital, en especial si tu búsqueda es concreta, como podría serlo perfeccionar tu inglés británico o norteamericano, aplicar para una beca o insertarte en el mercado laboral internacional.

ignles

En este contexto, cuánto mayor sea tu nivel de especialización mayor deberá ser también el grado de capacitación de tu profesora. Pero cuidado, tampoco es cuestión de tomar decisiones apresuradas. Recordá que los primeros días le sirven al docente para empezar a conocerte y verificar cuál es tu nivel real en el conocimiento y manejo del inglés.

Más adelante ya podrás comprobar si esa química de la que hablábamos antes existe o no. Una buena forma de verificarlo es analizar tus reacciones. Si tu profesora te aburre, o no responde claramente a los objetivos que habías pactado de antemano, es momento de buscar a otro profesional. Así de simple.

Actualmente existe una gran demanda, casi una moda, por profesores nativos de habla inglesa. Esto puede resultar excelente para practicar tu diálogo y pronunciación, pero  realmente pobre si vas a enfrentarte a exámenes severos como los IELTS y TOEFL, por ejemplo, donde la gramática y la ortografía son imprescindibles. Lo importante es que tu profesora sepa trasmitir sus conocimientos independientemente de cuál sea su país de nacimiento.

En líneas generales, para elegir a una buena profesora de inglés es necesario que se haya enfrentado a los mismos desafíos que estás a punto de encarar, y que naturalmente los haya superado. Los profesionales que insisten en proponer ejercicios a libro abierto son cada vez más escasos. En la clase particular se debe hablar en inglés, siempre dentro de tu nivel, y a partir de allí construir las bases para alcanzar las metas que entre ambos han establecido.

Afortunadamente existen muchos profesionales con gran vocación y conocimientos. Pero todo eso es apenas la mitad del vaso. El resto debe llenarlo el estudiante con una buena cuota de compromiso, responsabilidad y ganas de progresar y aprender.